Desde la lejanía de tu silencio,
desde lo más alto de este paraje singular
sigo escuchando susurros de tus versos
traídos por el viento viajero.
Aún así despierto distraída,
arropada por tus brazos
sintiendo tu mirada dormida.
Los cristales empapados de la lluvia de otoño
no me dejan ver con claridad
más allá de aquel viejo edificio derruído.
Más allá de las viejas paredes
que bloquean el espectacular paisaje,
de tu sonrisa.
Tardías llegan estas palabras
a tus oídos,
palabras que acarician el alma
dejando huella y señal
dejando cicatriz,
a veces,
en tu mente perturbadora.
*nOe
Aunque a veces se crea que lo intangible no tiene sombra, ni peso, podría sorprenderte lo mucho que pesan las palabras, los hechos, los sentimientos, las acciones insospechadas... y la larga sombra que proyectan, bajo la cual puedes desaparecer en su oscuridad, o resguardarte del calor en ella...
domingo, 20 de noviembre de 2016
lunes, 10 de agosto de 2015
Patria
Hablando de patria,
no existe,
no hay.
Tu patria es donde tú estés,
donde tus pensamientos cabalguen,
donde te encuentres.
No es un terreno,
delimitado,
ni por delimitar.
Es tu mente, tu vida.
¿La mía?
Mi patria eres tu,
con tus besos,
tus sonrisas,
tus llantos,
tus caricias.
Mi patria, si, eres tu.
*nOe
no existe,
no hay.
Tu patria es donde tú estés,
donde tus pensamientos cabalguen,
donde te encuentres.
No es un terreno,
delimitado,
ni por delimitar.
Es tu mente, tu vida.
¿La mía?
Mi patria eres tu,
con tus besos,
tus sonrisas,
tus llantos,
tus caricias.
Mi patria, si, eres tu.
*nOe
domingo, 7 de junio de 2015
Pasión
Puede ser que las caricias
no sean tan apasionadas,
como antes.
Que los ojos no te desnuden
como lo hacían
antaño.
Que las noches no sean
hasta la madrugada
con tanta frecuencia,
incluso,
puede ser que
al dormir
os deis la espalda.
Puede que las miradas
no ardan en pasión
cada vea
que te despojas de tu ropa
al llegar a casa.
Quizás las veladas románticas
hayan terminado,
quizás solo tengas
una por año.
Pero sabes, que lo espectacular
está en esa complicidad
que día a día vas forjando,
con cada caricia,
cada mirada,
cada beso,
cada noche a su lado,
cada velada no romántica
o cada noche de pasión no tan desenfrenada.
Te quiere, le quieres.
Siempre lo haréis,
la pasión más grande
es la de la llama que nunca se apaga
aun a pesar de que,
en ocasiones,
sea un poco más tenue.
*nOe
no sean tan apasionadas,
como antes.
Que los ojos no te desnuden
como lo hacían
antaño.
Que las noches no sean
hasta la madrugada
con tanta frecuencia,
incluso,
puede ser que
al dormir
os deis la espalda.
Puede que las miradas
no ardan en pasión
cada vea
que te despojas de tu ropa
al llegar a casa.
Quizás las veladas románticas
hayan terminado,
quizás solo tengas
una por año.
Pero sabes, que lo espectacular
está en esa complicidad
que día a día vas forjando,
con cada caricia,
cada mirada,
cada beso,
cada noche a su lado,
cada velada no romántica
o cada noche de pasión no tan desenfrenada.
Te quiere, le quieres.
Siempre lo haréis,
la pasión más grande
es la de la llama que nunca se apaga
aun a pesar de que,
en ocasiones,
sea un poco más tenue.
*nOe
sábado, 23 de mayo de 2015
Niñas de la guerra
Estaban aterradas,
respiraban lento
sin hacer ruido.
Cada paso que oian,
cada chocar de esas botas militares
con el suelo
hacía que su corazón
latiera tan a prisa,
que casi parecía salirse
por sus pequeñas bocas.
El miedo se hacía cada vez,
más incontrolable.
Gritaban en silencio
sabiendo que ese,
ese nefasto día,
podría ser el último.
En tan solo un segundo,
todo fue oscuridad.
No les dolió.
Les llegó el final.
*nOe
respiraban lento
sin hacer ruido.
Cada paso que oian,
cada chocar de esas botas militares
con el suelo
hacía que su corazón
latiera tan a prisa,
que casi parecía salirse
por sus pequeñas bocas.
El miedo se hacía cada vez,
más incontrolable.
Gritaban en silencio
sabiendo que ese,
ese nefasto día,
podría ser el último.
En tan solo un segundo,
todo fue oscuridad.
No les dolió.
Les llegó el final.
*nOe
lunes, 13 de abril de 2015
El viento, la brisa
La oferta del viento,
de llevarme donde quiera
siempre la he aceptado.
Susurra lugares
con encanto,
sin encanto.
Eriza nuestra piel
con sus caricias,
invernales y de verano también.
Calidez, frío intenso,
¿qué importa?
Dejarse mecer por la brisa del mar,
por el gélido viento de la montaña,
por el primaveral aroma de los valles,
por la cálida brisa del desierto más cercano.
Dejemos que el viento nos lleve.
Nadie sabe donde habita,
y quizás,
podamos perdernos entre sus manos.
*nOe
de llevarme donde quiera
siempre la he aceptado.
Susurra lugares
con encanto,
sin encanto.
Eriza nuestra piel
con sus caricias,
invernales y de verano también.
Calidez, frío intenso,
¿qué importa?
Dejarse mecer por la brisa del mar,
por el gélido viento de la montaña,
por el primaveral aroma de los valles,
por la cálida brisa del desierto más cercano.
Dejemos que el viento nos lleve.
Nadie sabe donde habita,
y quizás,
podamos perdernos entre sus manos.
*nOe
martes, 20 de enero de 2015
Sin ropajes
Abstraernos del pasado,
con tan solo los susurros del agua
cuando chocan contra nuestras mejillas.
Pisando charcos
recién formados
por las gotas de lluvia,
vertiginosos que parecen
precipitarnos al vacío.
Extender la mano
y sentir la sinuosidad
de las gélidas mareas húmedas
de las tardes de invierno.
Acurrucarnos al calor
de nuestros más felices recuerdos,
sin ropajes que impidan disfrutar
de un día lluvioso.
Eso,
todo aquello,
es la infancia.
*nOe
con tan solo los susurros del agua
cuando chocan contra nuestras mejillas.
Pisando charcos
recién formados
por las gotas de lluvia,
vertiginosos que parecen
precipitarnos al vacío.
Extender la mano
y sentir la sinuosidad
de las gélidas mareas húmedas
de las tardes de invierno.
Acurrucarnos al calor
de nuestros más felices recuerdos,
sin ropajes que impidan disfrutar
de un día lluvioso.
Eso,
todo aquello,
es la infancia.
*nOe
miércoles, 10 de diciembre de 2014
Humo, ruido
La sinuosidad de las luces
de la carretera al infierno.
Son las que definen
el contorno de la próxima ciudad.
Humo, ruido,
un festival de luces y sombras,
chocan en tu pupila,
acarician tu cuerpo,
penetran en tus oídos.
El caos de la noche,
del día,
hace estremecer
hasta el más insignificante
de tus lunares.
Amagas pasos torpes
a través de la niebla
de tus pensamientos.
Solo quieres llegar a casa
[...]
Pero no sabes
donde está.
*nOe
de la carretera al infierno.
Son las que definen
el contorno de la próxima ciudad.
Humo, ruido,
un festival de luces y sombras,
chocan en tu pupila,
acarician tu cuerpo,
penetran en tus oídos.
El caos de la noche,
del día,
hace estremecer
hasta el más insignificante
de tus lunares.
Amagas pasos torpes
a través de la niebla
de tus pensamientos.
Solo quieres llegar a casa
[...]
Pero no sabes
donde está.
*nOe
Suscribirse a:
Entradas (Atom)