domingo, 20 de junio de 2010

Peligro

No se parecía a nada de lo que había visto antes, sus ojos no daba crédicto a lo que estaba viendo, se quedó perplejo. Se dio la vuelta y caminó hasta su casa con la mirada perdida, sabía que lo que había visto era muy triste y tétrico, era algo asqueroso, y a la vez te daban ganas de suicidarte, nada menos que para quitarte esa imagen de la cabeza, porque es una de esas escenas de la vida que jamás olvidarás.

Se echó en la cama, era tarde, tenía que dormir, al día siguiente le esperaba una conferencia, pero lo peor es que el era el que tenía que abrir el evento con un discurso sobre los animales en peligro de extinción. Se quedó dormido después de haber estado despertándose mil y una vez durante toda la noche, la imagen le pasaba una y otra vez por la mente, cada vez que cerraba los ojos allí estaba ese desagradeble momento.

Se levantó, tomó fuerzas, y de repente se acordó de que no había preparado nada para la apertura del congreso, mientras iba de camino al pabellón donde se iba a realizar, se le ocurrió la idea. Aparcó el coche se bajó, y con mucha confianza en si mismo entró, se postró frente a todo el mundo detrás del atril y comenzó a hablar.

Buenos dias queridos amigos. La verdad, es que, no tengo nada preparado, pero creo que la histria que les voy a contar no va a dejar a nadie indiferente en la sala.

Paseaba yo por el campo ayer por la tarde cuando entonces vi que un buitre negro se acercaba dmasiado al lugar donde una pequeña jugaba felizmente. Yo veia que planeaba cada vez más y más bajo, hasta que subió hasta una altura considerable y se lanzó en picado sobre la pequeña. Le atacó, y empezó a destrozarla con sus garras, le sacaga los ojos, e introducía su pelada cabeza através del orificio ocular de aquella criatura de apenas unos 6 años de edad, que llacía bajo las garras de alquel horrendo pájaro.

Señores, no es crueldad, no es sadicismo, ni si quiera ese ave es peligroso para el ser humano, el simplemente se defendió, nosotros sacrificabamos a los débiles de su especie, y ahora ellos nos pagan con la misma moneda, y yo pregunto, ¿es esta la revelión de los animales en peligro de extinción? ¿se defienden de esta forma?

Un saludo compañeros.

Hubo un minuto de perplegidad, no se oia nada en la sala, solo se escuchaba el eco de los pasos de nuestro amigo, que iba directamente hacia el acantilado que se encontraba cerca del lugar donde estaba el edificio del congreso. Saltó, dejó que el fuerte viento de la caida eterna le golpeara en la cara y por todo el cuerpo, mientras la asquerosa imagen no hacía otra cosa que reaparecer cada segundo en su mente. Al final de la caida, olvidó todo para siempre.

nOe

lunes, 14 de junio de 2010

Solo tu mirada

-No tengo nada que decir, el silencio de tu mirada dice más de lo que puedas expresar con palabras- dijo tristemente Akim.
-Si, no te preocupes, ya me marcho. Veo que aquí no tengo nada más que me detenga-
[...]
-Eras tú quien me ataba a este lugar, la que encaminaba mis pasos hacia el abismo y la perdición.- le susurro al oído.
- Pero ya no tengo nada, absolutamente nada... Y me alegro por ello.
¡Te odio! ¡eres lo peor del mundo! ¡no eres nada!
Shina se dio la vuelta y le soltó una bofetada. A Akim le pitaban los oídos, se marchó y no volvieron a verse nunca más.

nOe

miércoles, 9 de junio de 2010

No soy nada sin ti

Un profesor de filosofía explicaba a sus alumnos la teoría del escepticismo de una manera un tanto peculiar.
-Ni la magia ni los milagros existen...- Decía.

-Nadie puede parar el tiempo,
no se pueden hacer desaparecer las cosas-.
en ese preciso instante alguien entraba por la puerta, era el, que respondió con voz serena y grave.

-Entonces, tú no existes-
-¿Por qué?- Preguntó el profesor.

-¿Por qué me preguntas?,¿ tú que paras el tiempo con tus caricias, y haces desaparecer el mundo con tus besos?-
[...]
-¿Tú que haces magia convirtiendo el momento más efímero en el mejor de los instantes?-

-Entonces...según tu teoría tú mismo no eres real ¿no?-

Sorprendido el profesor con esa respuesta tan sentida, se dio media vuelta y se abalanzó sobre él, dándole ese abrazo que paró el tiempo, y seguidamente dicho beso que hizo desaparecer el mundo.
Ese segundo se convirtió en una eternidad, que pronto fue rota por un barullo de silbidos, aplausos y voces...

-Te quiero -le susurro el profesor
-No vuelvas a separarte de mí nunca más, si ti... soy escéptico.


nOe