martes, 20 de enero de 2015

Sin ropajes

Abstraernos del pasado,
con tan solo los susurros del agua
cuando chocan contra nuestras mejillas.
Pisando charcos
recién formados
por las gotas de lluvia,
vertiginosos que parecen
precipitarnos al vacío.
Extender la mano
y sentir la sinuosidad
de las gélidas mareas húmedas
de las tardes de invierno.
Acurrucarnos al calor
de nuestros más felices recuerdos,
sin ropajes que impidan disfrutar
de un día lluvioso.
Eso,
todo aquello,
es la infancia.

*nOe

miércoles, 10 de diciembre de 2014

Humo, ruido

La sinuosidad de las luces
de la carretera al infierno.
Son las que definen
el contorno de la próxima ciudad.
Humo, ruido,
un festival de luces y sombras,
chocan en tu pupila,
acarician tu cuerpo,
penetran en tus oídos.
El caos de la noche,
del día,
hace estremecer
hasta el más insignificante
de tus lunares.
Amagas pasos torpes
a través de la niebla
de tus pensamientos.
Solo quieres llegar a casa
[...]
Pero no sabes
donde está.

*nOe

miércoles, 5 de noviembre de 2014

El Otoño ya está aquí

Se balancean las palabras
en la cuerda floja de los sentimientos.
Establecen el ritmo
las canciones sin sentido,
de la radio antigua del fondo de la habitación.
El sinuoso humo
del cigarro amigo
que enrarece el ambiente,
dibuja tu silueta
y me hacer pensarte,
recordarte.
Los breves periodos de tiempo
que me acompañas
durante la semana,
no son suficientes
para darte todas las caricias
que tengo guardadas,
para regalarte todos los besos
que hay para ti,
para que tus sábanas
se enreden en mi cuerpo.
Los tiempos muertos
entre los sorbos del café,
ya helado,
me dejan imaginar
nuestro futuro.
Miro por la ventana,
veo una hoja caer...
              El otoño ya está aquí.

*nOe

viernes, 1 de agosto de 2014

La oscuridad

La oscuridad de la noche,
no es escondite
para los pensamientos.
Es el folio en blanco
donde dibujamos nuestros sueños.
Un lienzo sin estrenar
donde coloreamos nuestra historia.

*nOe

sábado, 19 de julio de 2014

Los susurros de tu cuerpo

Puedo alcanzar las nubes
con la yema de mis dedos.
Rozar las estrellas
tan solo con mirarlas.
Sentir el viento
cobijado entre mi pelo.
Acariciar las palabras
que susurra tu cuerpo.

*nOe

miércoles, 16 de julio de 2014

Tal vez el viento lo sepa

La nostalgia
de libertad
asoma en cada esquina
del lugar donde nos vio crecer.
Las aguas que antes
acariciaban nuestra piel
en el verano de nuestras vidas
no volverán a correr por nuestros cuerpos.
La erótica de las noches
que pasábamos
arropados por la luz de la luna
seguirá,
en nuestros recuerdos.
Los besos,
¿dónde quedan
los besos?
Tal vez,
solo,
tal vez,
el viento lo sepa.

*nOe

martes, 3 de junio de 2014

Una mirada

La mirada sincera
lo dice todo.
No hace falta un discurso,
no hacen falta mil palabras,
solo un ojo atento,
sincero,
una mirada que habla,
que siente,
que transmite,
que se clava.

*nOe